Rústico, teme los terrenos arenosos, muy arcillosos y calcáreos si se ha injertado membrillero. Bastante exigente, prefiere una tierra fresca, profunda, permeable y rica. Teme a la sequía y los vientos violentos. El marco de plantación varía según la forma de los árboles. Las mismas indicaciones que el manzano en distancia de siembra y poda.

